El cuento chino de Yannolis
Hay quien por vivir del invento, se cree genio, e incluso puede tener alucinaciones de grandeza. En sus ansias de obtener dinero fácil, piensan irracionalmente que sus artimañas no serán detectadas. Entonces llegan los pretextos, los cuentos que inculpan a otras personas, en fin, mentiras que tienen el propósito de evadir la responsabilidad individual en cualquier fechoría.
En este grupo entra Yannolis López López, quien desde el primero de abril del 2010 hasta el 8 de mayo del 2012, se desempeñó como administrador de la unidad 03- 211 La Oriental, ubicada en Luz Caballero entre Donato Mármol y Carretera.
Dentro de sus funciones, Yannolis debía mantener el debido control de los productos en existencia, actualizados y conservados los registros y documentos que justificaban y amparaban las operaciones efectuadas, así como custodiar el efectivo y cumplir personalmente la liquidación del dinero a depositar. Pero cegado por la ambición y la sed de lucro, incumplió con su obligación, y en vez de ello, decidió adueñarse de unos 35 mil 594 pesos provenientes de las ventas.
La malsana idea de apropiación, del quien hasta entonces había mantenido una buena conducta social, se le ocurrió cuando el 18 de marzo del 2012, recibió en la unidad una cantidad de mil 120 litros de ron procedentes de la Empresa de Bebidas y Refrescos del territorio.
El ron fue comercializado paulatinamente por el dependiente Carlos Rubén de la Cruz Pérez, quien diariamente entregaba al malversador el efectivo recaudado, circunstancia aprovechada por Yannolis para adueñarse del dinero, cuyo monto ascendió a 32 mil 853.26 pesos.
Así las cosas, para ocultar el hecho, según se describe en el expediente preparatorio, el acusado no entregó la factura que firmó al momento de recibir el producto, lo que al final daría al traste con sus mentiras.
Pero no conforme aún con la pequeña fortuna robada, también el truhán se venía adueñando de parte de lo depositado en las cajas por la venta de productos industriales, así como otros comercializados en el área del Mercado Ideal. Y para que no descubrieran sus andanzas, luego confeccionaba las boletas de depósito a su conveniencia, consignando menos cantidad de dinero que el real recaudado.
Según se precisó en la vista oral en su contra, resultó imposible determinar la frecuencia con la que el acusado extrajo dinero obtenido de la comercialización de estos productos, pero sí que ocasionó pérdidas equivalentes a dos mil 741 pesos.
Pero bien dicen que por mucho que se corra, la justicia tiene brazos largos. Finalmente el fraude fue detectado a través de una verificación económica a la unidad, realizada a raíz de la conciliación de las cuentas por cobrar y pagar entre la Empresa municipal de Víveres y Carnicerías y la de Bebidas y Refrescos, donde esta última reclamó adeudo del ron suministrado a La Oriental.
En el juicio contra el acusado, se comprobó que la fechoría fue de su autoría, y no se tuvieron en cuenta lo fantasioso de sus argumentos para librarse de la pena. En consecuencia, el jurado determinó una sentencia de 10 años de privación de libertad por el delito de malversación.
De igual forma, Yannolis López López, tiene la responsabilidad civil de resarcir el daño causado a la Unidad 03- 211 La Oriental, con la suma de 35 mil 594.26 pesos.
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